Sergio Scariolo atendió a los medios antes de la Final Four de la Euroliga. El Real Madrid viajará este miércoles a Atenas, donde buscará conseguir su duodécimo título europeo. Lo hará con la posición de pívot muy mermada por las lesiones de Edy Tavares y Alex Len, pero con un Usman Garuba que cargará con la «responsabilidad» de ser el único ‘5’ disponible del primer equipo, lo cual le genera «esperanza y curiosidad» al entrenador italiano.
«Hay pocos jugadores con capacidad de competir cuando está en su máxima concentración y profusión de energía que Usman (Garuba). Está mermado, aunque está mejor, pero no está físicamente al 100%. Mentalmente le veo bien, con mucha atención. Ha crecido mucho este año, es una de las cosas que más me enorgullece. Usman representa el crecimiento de la plantilla. Lo ha hecho en muchas áreas y se ha convertido en un jugador a pleno derecho de rotación», señaló sobre el español, único pívot disponible.
«Era un elemento de ruptura desde el banquillo, un tío que podía cambiar los partidos desde la energía. Ahora la perspectiva es completamente diferente, tiene una responsabilidad superior, no de hacer cosas diferentes, sino de hacer lo que sabe durante una cantidad de minutos superior y sabiendo que no tendremos mucho plan B detrás de él. Antes era el plan B de muchísimo nivel, ahora es el A y sin red. Es un buen test para él. No creo que no se encuentre preparado, pero el nivel de desafío es de los altos. Estoy esperanzado y a la vez curioso de ver cómo reaccionará», prosiguió.
«Sensaciones bastante especiales, algo convulsas porque han ido en una dirección completamente diferente a lo que esperábamos poder hacer en nuestra planificación. Hemos tenido que cambiar básicamente todo. Después de la lesión de Edy, el play off lo hemos jugado con Alex, que había desempeñado un papel fantástico, sobre todo defensivamente había estado muy bien. Habíamos encontrado un equilibrio, obviamente con un nivel un poco más bajo, pero lo habíamos encontrado», explicó el italiano.
«Hemos hecho un cambio radical»
«Luego la lesión de Alex nos ha obligado a un cambio radical en todo y estamos todavía en ello. Intentando entender cómo podemos ser competitivos de una manera completamente diferente respecto al equilibrio muy bueno que habíamos encontrado tras meses de probaturas, cambio, esfuerzo, ajustes, etc. Estamos con trabajo por hacer, pero con mucha ilusión y ganas por esta Final Four», añadió.
«Sabemos que no es algo que pasa a todos los grandes equipos todos los años. No sólo hay que estar orgullosos, sino motivados por hacer un buen papel en esta competición que incluye la excelencia del baloncesto de clubes europeos y exhibirá un nivel muy alto. Tenemos un gran respeto por nuestro rival (Valencia Basket), yo concretamente por Pedro (Martínez)», valoró.
«Lo acabamos de ver en un estado pletórico de forma, arrasar al Panathinaikos recuperando un 0-2. Un altísimo nivel de juego y de condición técnica, con un gran jugador como Montero que se ha proclamado MVP del play off. Sabemos que es un rival durísimo, pero nos conocemos bien y tendremos nuestras armas para poder competir contra ellos», dijo sobre el rival.
«Si los veteranos sabrán trasladar su experiencia a la cancha manteniendo el control de los nervios, tomando buenas decisiones, siendo capaces de ayudar a transmitir buenos consejos a los que tienen menos por supuesto es un gran privilegio. En muchos años de baloncesto he visto a gente con mucha experiencia que luego en el momento de la verdad tampoco ha estado tan contundente y clarividente como se supone o espera. Si son capaces de enseñar esta experiencia es una ventaja», aseguró sobre el plus que los jugadores que han disputado más Final Four pueden aportar.
Scariolo, frustración y no resignación
«Hay cosas que no podremos ni disimular ni tapar (sin los pívots). Tenemos que buscar otras cosas y por supuesto ser conscientes de las limitaciones que tenemos, de que el escenario es completamente diferente respecto a antes y sentir una urgencia por intentar hacer las cosas de la mejor manera posible, sobre todo a nivel defensivo», afirmó Scariolo.
El italiano habló de qué supone para él un reto mayúsculo como dirigir al Real Madrid en una Final Four: «Ha sido una sucesión de emociones. Primero la gran ilusión de clasificarnos, era lo que buscaba personalmente: ver si volviendo del baloncesto de selección podía demostrar que es ser entrenador y competir. No veía una diferencia grande, sí cuantitativa. Esto me ha llenado de ilusión y orgullo».
Aunque no esconde la «frustración» por ver mermada su plantilla sin dos cincos: «Por segunda vez en mi vida sentía que tenía un equipo de Final Four porque lo tuve en Málaga un año. Personalmente, mi sensación era esa. Lo conseguimos y va y se lesionan nuestros pívots. Ha sido un golpe y, honestamente hay que reconocer que he tenido un momento… Luego entras en la fase de activación y de buscarse la vida, ver cómo podemos replantearnos todo para seguir compitiendo».
«El gran trabajo que ha hecho el equipo todo el año no se pierde. Dentro de la cancha es una situación diferente, pero en el vestuario no cambia. Mantendremos nuestras cualidades, me extrañaría que no se vieran reflejadas en la cancha la competitividad, generosidad, capacidad de no rendirse, hacer un esfuerzo extra cuando el compañero necesita ayuda… Hay que regarlas todos los días y la planta ha crecido. Si somos capaces de seguir regándola, esa parte la mantendremos», sentenció Scariolo.
Las alternativas a Garuba
Scariolo fue muy tajante cuando le preguntaron si estaba resignado. «La palabra resignación está fuera de lugar. Nadie aquí dentro ha podido percibir eso por mi parte, al revés, ha sido todo activación superior por tener que no resignarnos. No queremos bajar la cabeza contra la adversidad y sí luchar y salir a competir con más fuerza y energía. La definición lobo con piel de cordero no la conozco, no sé qué quiere decir. El Real Madrid es el Real Madrid siempre. Este equipo siempre compite», zanjó.
Sin dar pistas al rival, Scariolo finalizó refiriéndose a las escasas soluciones para alternar a Garuba: «No es el momento de hacerlo, precisamente porque no hemos llegado a terminar los entrenamientos y tener una visión completa de lo que puede funcionar y lo que no. Estamos experimentando y reaccionando a los imprevistos que se han producido. No puedo ser muy detallado. Tenemos muy contadas las alternativas, así que no es complicado imaginar lo que haremos. Es el cómo, porque el qué es sota, caballo y rey. Podemos ser eficaces de una manera diferente y eso es lo que buscamos».